En el suelo, un cielo de colores,
juguetes desparramados sin orden ni medidas.
Es mi pequeña hija, con su corazón de niña,
la que ha dejado su huella en cada habitación.
La curiosidad y la creatividad son la llave
que abren la imaginación y liberan la fantasía:
Los bloques son montañas; las pelotas, soles,
y las muñecas son princesas que bailan al viento.
Así, desparramados, dejo que los juguetes sigan
(Ahora mis libros, qué emoción, son su nuevo tesoro)
porque a cada paso veo la vida, felicidad y alegría
de mi pequeña hija, con su corazón de niña.
Jorgelina
juguetes desparramados sin orden ni medidas.
Es mi pequeña hija, con su corazón de niña,
la que ha dejado su huella en cada habitación.
La curiosidad y la creatividad son la llave
que abren la imaginación y liberan la fantasía:
Los bloques son montañas; las pelotas, soles,
y las muñecas son princesas que bailan al viento.
Así, desparramados, dejo que los juguetes sigan
(Ahora mis libros, qué emoción, son su nuevo tesoro)
porque a cada paso veo la vida, felicidad y alegría
de mi pequeña hija, con su corazón de niña.
Jorgelina
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