José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como ese reloj lleno de olvido
que el tiempo no supo curar,
madura el paladar de nuestro existir
hacia flores de jadeo enmascarado.
No con la dulzura de un alma
que recuerda el primer beso lleno de ángeles
sino como esperpento de letras enterradas
en un poema proscrito.
Crece el resplandor de la ausencia,
el espectro de la ilusión se hiela
en un bosque de rocallas
que ya no respira a través de los ojos.
Los suspiros y los gemidos se ausentan
por eso ya no sangra la tarde
duerme cerrada al sueño.
Se teje el corazón de un elixir amargo
la paciencia se olvida de brindar con la vida
y la sangre del árbol, con heridas abiertas,
no cicatriza.
Desciende provocando hemorragias
donde muere la luz del amor
en entierros de besos muertos
en la sintaxis difusa de desangradas alcobas.
@José Valverde Yuste
https://josevalverdeyuste.blogspot.com/