IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Imploran mi luz, sombras de terca vileza,
templanza y rectitud, mueren selectas,
en las escaleras, hacia cimas perfectas,
que nadie ha vivenciado, mínima belleza,
escondidos dioses, tergiversan con bajeza,
las sendas, que se perciben rectas,
huecos ocultos, sobre pesadillas discretas,
no hay contención, entre huesos y pobreza,
miserias repartidas, que siempre ceden,
ignorando, por la inocencia, condenadas,
a la violencia de un dramático desdén,
por divinidad, que no asume, sosegada,
la edad del fin, de una celda que fue edén,
se alzará la esperanza, para ser asesinada.
templanza y rectitud, mueren selectas,
en las escaleras, hacia cimas perfectas,
que nadie ha vivenciado, mínima belleza,
escondidos dioses, tergiversan con bajeza,
las sendas, que se perciben rectas,
huecos ocultos, sobre pesadillas discretas,
no hay contención, entre huesos y pobreza,
miserias repartidas, que siempre ceden,
ignorando, por la inocencia, condenadas,
a la violencia de un dramático desdén,
por divinidad, que no asume, sosegada,
la edad del fin, de una celda que fue edén,
se alzará la esperanza, para ser asesinada.