IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Escribo contemplando,
estos suelos en pausa,
donde caminan eternidades sin tiempo,
tocan a mi pecho,
dolores de dueños colosos,
tan frágiles como el vidrio,
tan únicos como el cielo,
no podrán mis sueños,
sumergirme en otro umbral
que no le pertenezca a mi muerte,
quizás de la espera crecerá,
un hogar de almas bondadosas,
quizás de la muerte vivirá,
mi mente
entre ensoñaciones irrepetibles,
quizás nuestra felicidad,
se encuentre
fabricando su propia realidad,
en donde nos esperará,
tejiendo un paraíso
idealizado y permanente.
estos suelos en pausa,
donde caminan eternidades sin tiempo,
tocan a mi pecho,
dolores de dueños colosos,
tan frágiles como el vidrio,
tan únicos como el cielo,
no podrán mis sueños,
sumergirme en otro umbral
que no le pertenezca a mi muerte,
quizás de la espera crecerá,
un hogar de almas bondadosas,
quizás de la muerte vivirá,
mi mente
entre ensoñaciones irrepetibles,
quizás nuestra felicidad,
se encuentre
fabricando su propia realidad,
en donde nos esperará,
tejiendo un paraíso
idealizado y permanente.