IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Quebrando al sol,
el celeste del cielo se oxida,
las estrellas se desprenden de la noche,
y la luna anhela fenecer,
quisieran mis ojos ser gravedad,
para tragar entera
nuestra realidad horrenda,
la injusticia siempre florece,
y comemos de los frutos del pecado,
se manifestará la honestidad,
como divinidad, siempre correcta,
y nos incinerará el habla,
para que nunca más
podamos defender la miseria.
el celeste del cielo se oxida,
las estrellas se desprenden de la noche,
y la luna anhela fenecer,
quisieran mis ojos ser gravedad,
para tragar entera
nuestra realidad horrenda,
la injusticia siempre florece,
y comemos de los frutos del pecado,
se manifestará la honestidad,
como divinidad, siempre correcta,
y nos incinerará el habla,
para que nunca más
podamos defender la miseria.