Asklepios
Incinerando envidias
Muchas cosas se han escrito relacionadas con los espejos: sus misterios, sus oscuros orígenes, sus extraños poderes, -ya sean éstos destructivos o creativos-, sus casi ilimitadas simbologías, -tantas que, incluso, es algo que abruma-…
Hoy, yo les voy a hablar de la blandura de su carácter, de ese mundo blando que habita en su interior.
Resulta paradójico la asombrosa escasez de referencias y comentarios que existen a este respecto. Quizás sea porque apenas nadie ha profundizado más allá de su aparente dureza, de sus primeras escamas. Lo cierto es que no es nada fácil, que es extremadamente complicado, conseguir la pulcritud necesaria con la que hacer posible la disección necesaria para tan complejo y exigente objetivo.
Han sido muchos, -quizás demasiados-, los años que se ha pasado la humanidad intentando conseguirlo. Unos se decidieron por frotar su superficie a intensidades y tiempos programados con anterioridad, convencidos de que así, llegarían antes o después a apreciar esa o esas diferencias necesarias para diferenciar esa, su aparente dureza, de la perseguida flacidez, de su maleable y deseada identidad.
Hoy, yo les voy a hablar de la blandura de su carácter, de ese mundo blando que habita en su interior.
Resulta paradójico la asombrosa escasez de referencias y comentarios que existen a este respecto. Quizás sea porque apenas nadie ha profundizado más allá de su aparente dureza, de sus primeras escamas. Lo cierto es que no es nada fácil, que es extremadamente complicado, conseguir la pulcritud necesaria con la que hacer posible la disección necesaria para tan complejo y exigente objetivo.
Han sido muchos, -quizás demasiados-, los años que se ha pasado la humanidad intentando conseguirlo. Unos se decidieron por frotar su superficie a intensidades y tiempos programados con anterioridad, convencidos de que así, llegarían antes o después a apreciar esa o esas diferencias necesarias para diferenciar esa, su aparente dureza, de la perseguida flacidez, de su maleable y deseada identidad.