IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Sencillez interna,
y el paisaje dificulta su análisis,
complejidad en cada latido,
de respiro agotado,
de taponada voluntad,
coagulación visceral
en el rostro del destino,
corroído y deformado,
los maliciosos se confiesan ante él,
nunca concede,
nunca predice,
entre tinieblas,
la tormenta concentra, poderosa,
aquella lluvia que siempre aguarda
por ingenuos desubicados,
porque la peor condena,
es esperable,
ante la valentía de una mente racional.
y el paisaje dificulta su análisis,
complejidad en cada latido,
de respiro agotado,
de taponada voluntad,
coagulación visceral
en el rostro del destino,
corroído y deformado,
los maliciosos se confiesan ante él,
nunca concede,
nunca predice,
entre tinieblas,
la tormenta concentra, poderosa,
aquella lluvia que siempre aguarda
por ingenuos desubicados,
porque la peor condena,
es esperable,
ante la valentía de una mente racional.