IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
No cabe más odio
en este caparazón terrestre,
orbe disfuncional,
rueda como cadáver
orbitando la miseria,
en su centro,
emociones derretidas,
de un pasado
aún más desfigurado,
como parásitos nos movemos,
en su corteza viva
de cruda perpetración,
percepciones de estrellas viudas,
claman por un astro que no decaiga,
y desde el vacío más sepulcral,
la duda solloza.
en este caparazón terrestre,
orbe disfuncional,
rueda como cadáver
orbitando la miseria,
en su centro,
emociones derretidas,
de un pasado
aún más desfigurado,
como parásitos nos movemos,
en su corteza viva
de cruda perpetración,
percepciones de estrellas viudas,
claman por un astro que no decaiga,
y desde el vacío más sepulcral,
la duda solloza.