No es casualidad que los mexicanos nos llenemos de júbilo y nos identifiquemos plenamente con el surrealismo.
"México un país realmente surrealista": André Breton, México 1938.
André Bretón en México
Nacido en febrero de 1896, en Francia, de una familia de condición modesta, Breton descubrió desde sus años de estudiante los encantos y poderes de la poesía. Esto ocupó siempre un lugar primordial en su vida, aunque en 1913 haya iniciado estudios de medicina.
Escrito por: México Desconocido
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, en 1914, Breton estaba escéptico ante el entusiasmo belicoso francés, aunque de todos modos hubo de prestar sus servicios en el Departamento de Sanidad.
Su desconfianza cada vez más marcada respecto al orden poético, al que llamó “antiguo juego de versos” lo hace publicar en 1919 una serie de poemas a los que titulaMonte de Piedad y fundar la revista Littérature con Louis Aragon y Philippe Soupault.
En 1924 Breton define y afirma su manera de pensar en el Manifiesto del surrealismo que es seguido rápidamente por la revista La Révolution Surréaliste cuyo primer número sale en diciembre de ese año con el epígrafe: “Hay que concluir en una nueva declaración de los derechos del hombre”.
La importancia del Manifiesto consiste en que rechaza con fuerza el estado de hecho, la resiganción, la capitulación y la muerte y ofrece nuevas posibilidades para el arte. Dice: “Vivir y dejar de vivir son las soluciones imaginarias. La existencia está en otra parte”. Con el surrealismo, que le debe mucho a Sigmund Freud, inicia la más rica de las vanguardias. El surrealismo, pues, puede definirse como la búsqueda de nuevos mitos a partir de la exploración del inconsciente y las posibilidades que el encuentro de esos objetos disímbolos ofrecen al arte y a la poesía.
Breton vino a México en 1938, opinando que éste era realmente “un país surrealista”. He aquí un fragmento de su Recuerdo de México:
“Imperiosamente, México nos convida a esta meditación sobre los fines de la actividad del hombre, con sus pirámides hechas de varias capas de piedras correspondientes a culturas muy distantes que se han recubierto y oscuramente penetrado unas a otras. Los sondeos dan a los sabios arqueólogos la oportunidad de vaticinar sobre las diferentes razas que se sucedieron en ese suelo e hicieron prevalecer en él sus armas y sus dioses.
Pero muchos de esos momentos desaparecen todavía bajo la hierba corta y se confunden de lejos como de cerca con los montes. El gran mensaje de las tumbas, que por vías libres de toda sospecha se difunde mucho más que se descifra, carga el aire de electricidad.
México, mal despertado de su pasado mitológico sigue evolucionando bajo la protección de Xochipilli, dios de las flores y de la poesía lírica, y de Coatlicue, diosa de la tierra y de la muerte violenta, cuyas efigies, dominando en patetismo y en intensidad a todas las otras, intercambian de punta a punta del museo nacional, por encima de las cabezas de los campesinos indios que son sus visitantes más numerosos y más recogidos, palabras aladas y gritos roncos. Este poder de conciliación de la vida y la muerte es sin lugar a dudas el principal atractivo de que dispone México. A este respecto mantiene abierto un registro inagotable de sensaciones, desde las más benignas, hasta las más insidiosas.”
“Imperiosamente, México nos convida a esta meditación sobre los fines de la actividad del hombre, con sus pirámides hechas de varias capas de piedras correspondientes a culturas muy distantes que se han recubierto y oscuramente penetrado unas a otras. Los sondeos dan a los sabios arqueólogos la oportunidad de vaticinar sobre las diferentes razas que se sucedieron en ese suelo e hicieron prevalecer en él sus armas y sus dioses.
Pero muchos de esos momentos desaparecen todavía bajo la hierba corta y se confunden de lejos como de cerca con los montes. El gran mensaje de las tumbas, que por vías libres de toda sospecha se difunde mucho más que se descifra, carga el aire de electricidad.
México, mal despertado de su pasado mitológico sigue evolucionando bajo la protección de Xochipilli, dios de las flores y de la poesía lírica, y de Coatlicue, diosa de la tierra y de la muerte violenta, cuyas efigies, dominando en patetismo y en intensidad a todas las otras, intercambian de punta a punta del museo nacional, por encima de las cabezas de los campesinos indios que son sus visitantes más numerosos y más recogidos, palabras aladas y gritos roncos. Este poder de conciliación de la vida y la muerte es sin lugar a dudas el principal atractivo de que dispone México. A este respecto mantiene abierto un registro inagotable de sensaciones, desde las más benignas, hasta las más insidiosas.”
Fuente.
Salvador Dalí por su parte dice de México: "De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas"
Vaya un saludo cordial para todos y es un gusto explorar la vena surrealista dentro de esta hermosa comunidad poética.
Y un fuerte abrazo para mis paisanos Guadalupe y Arkhazul.
Casualmente vi hoy por la mañana izada la megabandera en mi ciudad (por ser el día de la bandera) y ya por la tarde, también casualmente, abrí por vez primera este post para darme cuenta que precisamente un día como hoy Principe Negro (cuyo avatar ha sido durante mucho tiempo la bandera mexicana) declaraba formalmente la ignauración de este foro al que soy asiduo. Por lo tanto debe ser más bien la sincronía la que ha permitido que un servidor les recuerde que "Surrealistas y Experimentales" cumple Tres años el día de hoy: 24 de febrero del 2011. Un abrazo a tod@s quienes han contribuido con sus poemas y alucines a mantener izada esta punta de lanza.
Arkhazul.
PD: jajajaja...no me había percatado que el comentario anterior es exactamenete de hace un año: 24 de febrero del 2010. Imposible ya dudar del principio de sincronicidad...arriba Jung..!!! Esto se merece un certamen.