Asklepios
Incinerando envidias
Hundido en el sueño,
el ritmo de mis caricias
perdió el paso sobre tu piel,
por culpa de la inesperada aparición
de esa geometría corpórea que
la lentitud a veces tiene, y que se
estira al huir, incapaz ya de
seguir el rastro de las escasas y
desvanecidas huellas que aún pueden
quedar del primigenio ritual
de mi cariño.
el ritmo de mis caricias
perdió el paso sobre tu piel,
por culpa de la inesperada aparición
de esa geometría corpórea que
la lentitud a veces tiene, y que se
estira al huir, incapaz ya de
seguir el rastro de las escasas y
desvanecidas huellas que aún pueden
quedar del primigenio ritual
de mi cariño.