Desde aquí queremos agradecer y felicitar a todos y cada uno de los participantes por haber colaborado a que este certamen haya sido un éxito.
Así mismo agradecer especialmente a la administración su disponibilidad y colaboración para que se celebrara este evento. La colaboración para llevar a buen puerto esta iniciativa de mi buen amigo Maramín es incuestionable, la organización y el contacto permanente ha sido nuestro denominador común desde el principio y a bien está el resultado.
Por último, quiero destacar y agradecer especialmente la presencia de: Ana, Ariel, Elba, Malco, Rosendo, Sigifredo, Good…(Sergio), Nube blanca y Vicente, todos ellos miembros del jurado que han dedicado su tiempo libre a la valoración de los poemas.
Reitero mi agradecimiento a todos, Mamen, Julia, participantes y miembros del jurado por haber hecho posible este evento.
Luis y Maramín
Organizadores del concurso
PD. Debido a la retirada de Mundopoesía de nuestro buen amigo Ricardo Linares por motivos personales, nos vemos obligados a alterar el orden del resultado de los ganadores y finalistas del concurso.
Disculpar las molestias
1º Premio
Manuel Bast
Sevilla solo a un paso del exilio (Silva)
La nada se hizo dueña de su vida
abriendo aquel enero
la puerta al laberinto sin salida,
al olmo seco, al yerto limonero.
Atrás queda el terruño y sus raíces,
Guiomar y cuanto más quisiera,
tan solo trae de España cicatrices
que cruzan con su aljaba la frontera.
Cenceño y retostado, taciturno,
afronta en paz su aciago pervigilio
envuelto en un febril manto nocturno.
¡Oh sueño agonizante, sin concilio!;
si en la pensión francesa no hay balcones,
¿a dónde asomarán sus ilusiones?
¡El huerto de Ronsard se desvanece
y el niño herido, en su pensar, fenece!
Es todo su equipaje una camisa
y un maletín de adioses y de olvido;
su cuerpo ha de vestirse de ceniza
un miércoles cenizo inmerecido.
¡Papel desvencijado por lo adverso,
te has hecho codicilo de su verso!,
confió a tu piel un sol; el de su infancia,
y el declinar azul de aquella tarde
que se enrumbó a la Francia,
absorto y tremulante, sin auxilio,
dejando atrás los campos de Castilla,
dejando atrás su idilio.
—¿¡Antonio, queda mucho hasta Sevilla!?
—¡No madre, solo a un paso… del exilio!
Puntos 69
2º Premio
Fingal
Inocente
Caminas con los hijos de los lobos
y el hielo no te quema;
aprendes las canciones de los árboles
y el viento no te corta;
te tiendes y eres campo y eres agua
y el fuego no te cubre,
la tierra no te niega.
No condenes mis manos,
que no saben trenzar la luz y el miedo,
la compasión y el hambre.
No sepas cuántas veces han herido
mis manos de carbón, de hierro y grava,
tus manos de jengibre y azafrán,
mi boca sin estrellas,
tus párpados de lumbre.
Puntos 68
3º Premio (empate)
Penabad57
POEMA FÓSIL CONTRA EL TIEMPO
Se esconde en una esfera
como un secreto.
Es tan leve su paso,
pluma invisible, fulgor de luz,
rocío que antes de caer niega el sol.
Amigo al que no puedes mirar,
su huida de viento,
su transparencia
han derrotado tu voz.
Quisieras hablar,
conocer el porqué de las coincidencias,
sentir que hay otra oportunidad
bajo el cansancio de las agujas.
Este film de horas sin eco,
esta canción solo cantada una vez,
estos ardides del azar,
son la vida.
Pararé todos los relojes,
que mi memoria invierta
el círculo eterno del pálpito,
que escriba un poema fósil,
aquí, ahora,
antes de que sean las cinco en punto de la tarde.
PUNTOS: 67
3º Premio (empate)
Sotosoto
Querido poeta
Don Antonio, genial poeta fuiste,
encumbrando las letras con templanza.
Tu compromiso pleno de esperanza,
al transcurrir del tiempo aún resiste.
Tu fiel romanticismo nos asiste,
versos sin par tu sabia pluma lanza,
poemas con amor que nos alcanza,
noble literatura blanqueciste.
La España negra te llevó al exilio,
donde hallaste retiro con descanso
eterno, lejos de tu Andalucía
natal, de la Sevilla de tu idilio
con las letras, de aquel azul remanso,
del páramo de abril, de tu alegría.
TOTAL PUNTOS: 67
1ºfinalista (empate)
Lesmo
Conversación
de Antonio y Manuel Machado tras su muerte
(Soneto dialogado)
–¿Recuerdas la ilusión con que la vida
pasaba en aquel patio en que crecimos?
–Y al irnos de Sevilla ambos supimos
amarla de una forma desmedida.
–¡Ah Sevilla, Manuel, y quién la olvida...,
siempre estuvo en los versos que escribimos!
–Antonio, ¿qué pasó? ¿Tan mal lo hicimos?
–Fue el horror de la guerra. –¡Sí, y tu huida
me abría el corazón de parte a parte!
–¡Olvídalo!, y hablemos ya del arte:
cómo admiro tu "Canto a Andalucía".
–Antonio, ¿y tu "Retrato"? ¡Cuánta alma...!
–¡Ah Manuel, qué bendita es esta calma
de la muerte en tu hermosa compañía!
Puntos 65
1º finalista (empate)
Antonio
Cuartetos a un hombre bueno
Al pasar por los surcos del azar
tropecé con un viejo caminante,
quiso ser en su andar equidistante
con los modos y formas de pensar.
Encontré rebuscando en sus memorias
recuerdos de nostálgicas pasiones,
con parajes pintados de emociones
intensas y a la vez contradictorias.
En los extensos campos de Castilla
entre la luz y los trigales tersos
surcaron los recuerdos de sus versos
de forma eximia, grácil y sencilla.
Usando los apócrifos con arte
prestó a un profesor sabiduría,
el cual quiso enseñar filosofía
dejando la inmodestia siempre aparte.
Donaires, intimismo y señoritos
fueron parte de aquella trayectoria
y quedaron grabados en la historia
los rasgos que inspiraron mis escritos.
Con la legalidad republicana
asumió el compromiso hasta el final,
de esa humana labor intelectual
quedó una impronta digna y muy cercana.
Heló su corazón las dos Españas,
transmutó con pasión los universos,
desterró los conceptos más perversos
y se marchó a morir tras las montañas.
TOTAL PUNTOS: 65
1º finalista (empate)
Maygemay
Encuentro al anochecer en dos tiempos (Estructura: silva arromanzada)
El ocaso celebra entre los cerros
su enamorado hechizo
con un ritual fastuoso que desgrana
en prismas de colores el rocío.
Cabalgo embelesada,
festejando mi viaje favorito
bajo nubes granates que arrebolan
la fronda generosa de los tilos,
y rondas de luciérnagas viajeras
encienden de recuerdos mis suspiros…
Llovían del torrente
ecos de Antonio entre sauzales tibios,
perfumando la silva arromanzada
en las hojas perennes de algún libro.
Guarnecía el sendero
la escolta azul y rosa de lupinos,
y un zorzal ensayaba
su canto hasta en el turno de los grillos,
mientras ojos secretos de la jungla
seguían intrigados nuestro idilio…
Soñolientas magnolias
pincelan hoy de nieve el huerto amigo
como estrellas de nácar,
entre verdes penumbras, luz y guiños
con nubes danzarinas de la luna,
que en claroscuros tejen su escondrijo.
Y relincha mi mora,
cuando escucha ladrar entre los riscos,
a ese dálmata alegre
que preludia en la noche tu silbido.
Puntos 65
2º Finalista (empate)
Pepesori
El último verso
Del último papel de su libreta,
brota un verso dorado como el trigo:
---Estos días azules---, en su abrigo;
---este sol de la infancia---, en la silueta.
No ha teñido su sangre la cuneta,
como en Víznar la sangre del amigo,
fue esa pena que siempre va consigo
la que hirió el corazón con su saeta.
Mirando al otro mar, el mar de España,
navega por los sueños que barrunta
absorto en el azul de aquella orilla;
su madre que en silencio lo acompaña,
en sus ojos se pierde y le pregunta:
Antonio, ¿Ya llegamos a Sevilla?
TOTAL PUNTOS: 64
Gamora
Manuel Bast
Sevilla solo a un paso del exilio (Silva)
La nada se hizo dueña de su vida
abriendo aquel enero
la puerta al laberinto sin salida,
al olmo seco, al yerto limonero.
Atrás queda el terruño y sus raíces,
Guiomar y cuanto más quisiera,
tan solo trae de España cicatrices
que cruzan con su aljaba la frontera.
Cenceño y retostado, taciturno,
afronta en paz su aciago pervigilio
envuelto en un febril manto nocturno.
¡Oh sueño agonizante, sin concilio!;
si en la pensión francesa no hay balcones,
¿a dónde asomarán sus ilusiones?
¡El huerto de Ronsard se desvanece
y el niño herido, en su pensar, fenece!
Es todo su equipaje una camisa
y un maletín de adioses y de olvido;
su cuerpo ha de vestirse de ceniza
un miércoles cenizo inmerecido.
¡Papel desvencijado por lo adverso,
te has hecho codicilo de su verso!,
confió a tu piel un sol; el de su infancia,
y el declinar azul de aquella tarde
que se enrumbó a la Francia,
absorto y tremulante, sin auxilio,
dejando atrás los campos de Castilla,
dejando atrás su idilio.
—¿¡Antonio, queda mucho hasta Sevilla!?
—¡No madre, solo a un paso… del exilio!
Puntos 69
2º Premio
Fingal
Inocente
Caminas con los hijos de los lobos
y el hielo no te quema;
aprendes las canciones de los árboles
y el viento no te corta;
te tiendes y eres campo y eres agua
y el fuego no te cubre,
la tierra no te niega.
No condenes mis manos,
que no saben trenzar la luz y el miedo,
la compasión y el hambre.
No sepas cuántas veces han herido
mis manos de carbón, de hierro y grava,
tus manos de jengibre y azafrán,
mi boca sin estrellas,
tus párpados de lumbre.
Puntos 68
3º Premio (empate)
Penabad57
POEMA FÓSIL CONTRA EL TIEMPO
Se esconde en una esfera
como un secreto.
Es tan leve su paso,
pluma invisible, fulgor de luz,
rocío que antes de caer niega el sol.
Amigo al que no puedes mirar,
su huida de viento,
su transparencia
han derrotado tu voz.
Quisieras hablar,
conocer el porqué de las coincidencias,
sentir que hay otra oportunidad
bajo el cansancio de las agujas.
Este film de horas sin eco,
esta canción solo cantada una vez,
estos ardides del azar,
son la vida.
Pararé todos los relojes,
que mi memoria invierta
el círculo eterno del pálpito,
que escriba un poema fósil,
aquí, ahora,
antes de que sean las cinco en punto de la tarde.
PUNTOS: 67
3º Premio (empate)
Sotosoto
Querido poeta
Don Antonio, genial poeta fuiste,
encumbrando las letras con templanza.
Tu compromiso pleno de esperanza,
al transcurrir del tiempo aún resiste.
Tu fiel romanticismo nos asiste,
versos sin par tu sabia pluma lanza,
poemas con amor que nos alcanza,
noble literatura blanqueciste.
La España negra te llevó al exilio,
donde hallaste retiro con descanso
eterno, lejos de tu Andalucía
natal, de la Sevilla de tu idilio
con las letras, de aquel azul remanso,
del páramo de abril, de tu alegría.
TOTAL PUNTOS: 67
1ºfinalista (empate)
Lesmo
Conversación
de Antonio y Manuel Machado tras su muerte
(Soneto dialogado)
–¿Recuerdas la ilusión con que la vida
pasaba en aquel patio en que crecimos?
–Y al irnos de Sevilla ambos supimos
amarla de una forma desmedida.
–¡Ah Sevilla, Manuel, y quién la olvida...,
siempre estuvo en los versos que escribimos!
–Antonio, ¿qué pasó? ¿Tan mal lo hicimos?
–Fue el horror de la guerra. –¡Sí, y tu huida
me abría el corazón de parte a parte!
–¡Olvídalo!, y hablemos ya del arte:
cómo admiro tu "Canto a Andalucía".
–Antonio, ¿y tu "Retrato"? ¡Cuánta alma...!
–¡Ah Manuel, qué bendita es esta calma
de la muerte en tu hermosa compañía!
Puntos 65
1º finalista (empate)
Antonio
Cuartetos a un hombre bueno
Al pasar por los surcos del azar
tropecé con un viejo caminante,
quiso ser en su andar equidistante
con los modos y formas de pensar.
Encontré rebuscando en sus memorias
recuerdos de nostálgicas pasiones,
con parajes pintados de emociones
intensas y a la vez contradictorias.
En los extensos campos de Castilla
entre la luz y los trigales tersos
surcaron los recuerdos de sus versos
de forma eximia, grácil y sencilla.
Usando los apócrifos con arte
prestó a un profesor sabiduría,
el cual quiso enseñar filosofía
dejando la inmodestia siempre aparte.
Donaires, intimismo y señoritos
fueron parte de aquella trayectoria
y quedaron grabados en la historia
los rasgos que inspiraron mis escritos.
Con la legalidad republicana
asumió el compromiso hasta el final,
de esa humana labor intelectual
quedó una impronta digna y muy cercana.
Heló su corazón las dos Españas,
transmutó con pasión los universos,
desterró los conceptos más perversos
y se marchó a morir tras las montañas.
TOTAL PUNTOS: 65
1º finalista (empate)
Maygemay
Encuentro al anochecer en dos tiempos (Estructura: silva arromanzada)
El ocaso celebra entre los cerros
su enamorado hechizo
con un ritual fastuoso que desgrana
en prismas de colores el rocío.
Cabalgo embelesada,
festejando mi viaje favorito
bajo nubes granates que arrebolan
la fronda generosa de los tilos,
y rondas de luciérnagas viajeras
encienden de recuerdos mis suspiros…
Llovían del torrente
ecos de Antonio entre sauzales tibios,
perfumando la silva arromanzada
en las hojas perennes de algún libro.
Guarnecía el sendero
la escolta azul y rosa de lupinos,
y un zorzal ensayaba
su canto hasta en el turno de los grillos,
mientras ojos secretos de la jungla
seguían intrigados nuestro idilio…
Soñolientas magnolias
pincelan hoy de nieve el huerto amigo
como estrellas de nácar,
entre verdes penumbras, luz y guiños
con nubes danzarinas de la luna,
que en claroscuros tejen su escondrijo.
Y relincha mi mora,
cuando escucha ladrar entre los riscos,
a ese dálmata alegre
que preludia en la noche tu silbido.
Puntos 65
2º Finalista (empate)
Pepesori
El último verso
Del último papel de su libreta,
brota un verso dorado como el trigo:
---Estos días azules---, en su abrigo;
---este sol de la infancia---, en la silueta.
No ha teñido su sangre la cuneta,
como en Víznar la sangre del amigo,
fue esa pena que siempre va consigo
la que hirió el corazón con su saeta.
Mirando al otro mar, el mar de España,
navega por los sueños que barrunta
absorto en el azul de aquella orilla;
su madre que en silencio lo acompaña,
en sus ojos se pierde y le pregunta:
Antonio, ¿Ya llegamos a Sevilla?
TOTAL PUNTOS: 64
2º Finalista (empate)
Gamora
Hay sueños muertos
Hay sueños, sueños de poetas muertos
escritos en los muros de las calles
y en los libros con polvo y olvidados
porque la Tierra gira y nadie lee
sobre el trigo, los álamos cobrizos
y el amor a mujeres que vivieron
sin nadie cerca, solas como yo.
Porque muere la luz y el hombre sueña
y se desnuda en versos que lo hieren.
Y le llaman poeta porque sufre
por loco, por amar con desmesura,
por quererme y sentir aún posible
que yo soy para él y él, para mí.
Sucede tantas veces que se lloran
los mismos versos tristes cada noche.
Incluso alguna vez, yo también lloro
sin lágrimas, sin voz pero con miedo
a que me llame con el corazón
palpitando en la mano y con la sangre,
que anticipa la muerte, derramada
en un charco de pena y soledad
sobre el mejor poema que escribió.
Porque muere la luz y el hombre sueña
y se desnuda en versos que lo matan.
TOTAL PUNTOS: 64
3º Finalista (Empate)
Monje Mont
A lápiz
Tú, a lápiz, sobre el alba nieve de mis sábanas.
Tú, los contornos de mi anhelo suspendido.
Un cuerpo traslúcido descubriendo los instantes
y las sombras, que conforman el halo de mis verbos.
Tú, pactando en las miradas los puentes intangibles,
por donde traspasan promesas nuestros dogmas.
Yo, la mano que delinea el cauce por donde
el alma peregrina vierte, una geografía
poblada de estelas, pero privada de caminos.
Yo, las nostalgias con las que Machado entonó Soria:
el paisaje del que aún brotan las yemas de agua.
Y de agua las yemas de mis ojos, te presienten
con ramas y con nidos, en los espacios sugerentes
que trina el lápiz mientras vuela. Tus plácidos
afluentes vinculan el fervor inaudible
de los poros, con los espasmos hedónicos del trazo.
Y susurras humedales. Esa transparencia
inabarcable que te envuelve, dibujándote.
Flores de escarcha en mi lenguaje interpretan
tus laderas, pero la intimidad del grafito
y de la arcilla, reinterpreta cada pétalo…
¡Y es el fuego! En la ignición de los contornos
se pliegan los miedos jugando al origami:
evidencias animales, flamas galopantes,
derroche en la intersección de las elipsis.
¿Imaginó el lápiz esta inmaculada
perfección sobre mis sábanas?
Y lo que no dibujo todavía, me responde:
“caminante, aquí germinan tus caminos”. Y todos
los glaciares se licúan. Entonces, te desbordas.
Puntos 63
3º Finalista (Empate)
Capasa
Homenaje a Antonio Machado
Un patio con limoneros,
nos describieron tus manos.
Dueñas , jardines urbanos,
entre albahaca y romeros
y encalados altozanos.
Perfumes de primaveras.
El Guadalquivir, gitano,
verde oscuro , río llano,
que con sus coplas vistieras
el poeta sevillano.
Un amor de otoño fuera,
sopló el viento castellano,
el Duero, río aldeano
se abrazara en la ribera
de lo sencillo y mundano.
Y entre las áridas tierras,
de aquellos campos sorianos
suspiras vientos solanos.
Con Leonor, tu alma entierras,
y el amor más puro y sano.
Una fratricida guerra,
un dictador, un tirano.
Luto por el campo hispano.
Y en la soledad te aferra
por tu ser republicano.
Sin más tierra, ni más gloria
muere el poeta galano
y aquel final inhumano.
Nos dejo para la historia
la impronta de un ser humano.
Puntos 63
3º Finalista (Empate)
Évano
La muerte que ves no es
(soleares, o tercetos gallegos, o tercetos celtas)
La muerte que ves no es
la que tus ojos te muestran.
La muerte, a tu luz la ve
cuando ya nadie lo hace.
Te separa de tu cuerpo
y te absorbe y se deshace
de lo vivido en la sede
de Dios y de Lucifer.
Te acoge sin mal ni bienes
y en la última puerta deja
a tu ánima con lo hecho
y lo callado en la Tierra.
Lo que digo es lo que sé,
lo que mis ojos encierran
más allá de lo que ven.
PUNTOS: 63
Hay sueños, sueños de poetas muertos
escritos en los muros de las calles
y en los libros con polvo y olvidados
porque la Tierra gira y nadie lee
sobre el trigo, los álamos cobrizos
y el amor a mujeres que vivieron
sin nadie cerca, solas como yo.
Porque muere la luz y el hombre sueña
y se desnuda en versos que lo hieren.
Y le llaman poeta porque sufre
por loco, por amar con desmesura,
por quererme y sentir aún posible
que yo soy para él y él, para mí.
Sucede tantas veces que se lloran
los mismos versos tristes cada noche.
Incluso alguna vez, yo también lloro
sin lágrimas, sin voz pero con miedo
a que me llame con el corazón
palpitando en la mano y con la sangre,
que anticipa la muerte, derramada
en un charco de pena y soledad
sobre el mejor poema que escribió.
Porque muere la luz y el hombre sueña
y se desnuda en versos que lo matan.
TOTAL PUNTOS: 64
3º Finalista (Empate)
Monje Mont
A lápiz
Tú, a lápiz, sobre el alba nieve de mis sábanas.
Tú, los contornos de mi anhelo suspendido.
Un cuerpo traslúcido descubriendo los instantes
y las sombras, que conforman el halo de mis verbos.
Tú, pactando en las miradas los puentes intangibles,
por donde traspasan promesas nuestros dogmas.
Yo, la mano que delinea el cauce por donde
el alma peregrina vierte, una geografía
poblada de estelas, pero privada de caminos.
Yo, las nostalgias con las que Machado entonó Soria:
el paisaje del que aún brotan las yemas de agua.
Y de agua las yemas de mis ojos, te presienten
con ramas y con nidos, en los espacios sugerentes
que trina el lápiz mientras vuela. Tus plácidos
afluentes vinculan el fervor inaudible
de los poros, con los espasmos hedónicos del trazo.
Y susurras humedales. Esa transparencia
inabarcable que te envuelve, dibujándote.
Flores de escarcha en mi lenguaje interpretan
tus laderas, pero la intimidad del grafito
y de la arcilla, reinterpreta cada pétalo…
¡Y es el fuego! En la ignición de los contornos
se pliegan los miedos jugando al origami:
evidencias animales, flamas galopantes,
derroche en la intersección de las elipsis.
¿Imaginó el lápiz esta inmaculada
perfección sobre mis sábanas?
Y lo que no dibujo todavía, me responde:
“caminante, aquí germinan tus caminos”. Y todos
los glaciares se licúan. Entonces, te desbordas.
Puntos 63
3º Finalista (Empate)
Capasa
Homenaje a Antonio Machado
Un patio con limoneros,
nos describieron tus manos.
Dueñas , jardines urbanos,
entre albahaca y romeros
y encalados altozanos.
Perfumes de primaveras.
El Guadalquivir, gitano,
verde oscuro , río llano,
que con sus coplas vistieras
el poeta sevillano.
Un amor de otoño fuera,
sopló el viento castellano,
el Duero, río aldeano
se abrazara en la ribera
de lo sencillo y mundano.
Y entre las áridas tierras,
de aquellos campos sorianos
suspiras vientos solanos.
Con Leonor, tu alma entierras,
y el amor más puro y sano.
Una fratricida guerra,
un dictador, un tirano.
Luto por el campo hispano.
Y en la soledad te aferra
por tu ser republicano.
Sin más tierra, ni más gloria
muere el poeta galano
y aquel final inhumano.
Nos dejo para la historia
la impronta de un ser humano.
Puntos 63
3º Finalista (Empate)
Évano
La muerte que ves no es
(soleares, o tercetos gallegos, o tercetos celtas)
La muerte que ves no es
la que tus ojos te muestran.
La muerte, a tu luz la ve
cuando ya nadie lo hace.
Te separa de tu cuerpo
y te absorbe y se deshace
de lo vivido en la sede
de Dios y de Lucifer.
Te acoge sin mal ni bienes
y en la última puerta deja
a tu ánima con lo hecho
y lo callado en la Tierra.
Lo que digo es lo que sé,
lo que mis ojos encierran
más allá de lo que ven.
PUNTOS: 63
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