Queridos poetas es un honor para mi, comunicarles que ha finalizado nuestro
Certamen de Poesía "DÍA DE SAN VALENTÍN 2021"
Debo decir que estoy feliz de la entusiasta participación
de ustedes en el mismo, y agradecerles por la experiencia maravillosa
de poder organizar y llevar a efecto este evento,
siempre con la invaluable colaboración de nuestra
querida amiga Mamen, administradora de nuestro
Portal Mundopoesía
En capítulo aparte quiero agradecer de corazón el apoyo
y colaboración de nuestro excelso jurado compuesto por
Guadalupe Cisneros-Villa, Grace, Spring, Ligia Calderón Romero,
Martín Vera y Dvaldés quienes entregaron su tiempo
y disposición para cumplir a cabalidad con las pautas requeridas,
a pesar del gran compromiso que fue evaluar
esta cantidad de sus valiosos aportes poéticos.
El atraso en la publicación de este anuncio en el foro ha sido
por problemas técnicos que apenas ahora pude solucionar,
por lo que pido las disculpas correspondientes.
Sin más y con la alegría que corresponde presento a los ganadores:
Primer lugar: Lesmo
Que ondee tu bandera
(Silva Mayor)
Loco estoy por tu amor, señora mía,
desatado el deseo, y desbocado:
solo tengo el favor de la alegría
cuando estoy entregado a la porfía
de correr sin cesar hacia tu lado;
que así no tengo calma noche y día,
estando como estoy de enamorado.
Déjame disfrutar de tu hermosura,
servil novio, febril y amante ciego;
lléname de tu espíritu, flor pura,
y quítame el sabor de la amargura
con las brasas amables de tu fuego.
Vente ya, ven amor, al solitario
templete donde vivo solo y uno,
escucha cómo suena el campanario
para ti, no lo tildes de importuno.
Mírame, porque llevo en la memoria
solamente palabras de la historia
que vivimos ayer los dos a una;
cruzaremos la línea divisoria
del jardín blanqueado por la Luna.
Sálvame de la sed de este desierto
y vayamos al bosque, y a cubierto,
que no sea el amor una quimera;
contigo el corazón latir quisiera
y gozar en la fronda de su calma,
ven conmigo, mujer, que nos espera;
arrebata los tedios de mi alma
y que en ella me ondee tu bandera.
Segundo lugar: Manuel Bast
En noches como esta noche
(Romance)
En noches como esta noche,
Cupido cumple el deseo
de novios, que enamorados,
sueñan romances despiertos
y en bosques de versos plasman
corazones de ciruelos
con la tinta de las hadas
en papiros de los elfos.
¡En noches como esta noche,
del catorce de febrero!
En noches como esta noche
la luna se viste en versos
y los esposos a solas
se van desvistiendo en ellos
con la pasión del pasado
entre balanzas del tiempo;
festejarán en su alcoba
que viven su juramento.
¡En noches como esta noche,
renuevan votos y sueños!
Empero es esta la noche
en que otros lloran por dentro
por un alma que, hecha brisa,
se difuminó en el cielo;
por un cuerpo que, apacible,
adormita entre los cedros
con sus ojitos cerrados
y sus recuerdos abiertos.
¡En noches como esta noche,
los viudos visten de negro!
Tercer lugar: Monje Mont
Un urbanita enamorado
Tengo la costumbre de gritar te amo,
cuando de las brumas emergidas
lleno copas. Amaso cuerpos
y metrópolis de humo. Erijo hábitats.
Delirios de leña para el fuego de las culpas.
Tengo la costumbre de embeberte,
cuando tus capullos me acogen
en los senos de agua. Cuando al trasvuelo
por tus tierras, todos los dialectos gritan
besos y cannabis.
Y en ambas costumbres, rascacielos.
La cuerda floja tendida sobre la oquedad
entre tus senos. Y soy el funámbulo
que a ciegas desafía las alturas,
con unas copas de whisky.
Suspenso en las honduras de las formas,
perplejo entre las castas del acero,
gritando todos tus motes en neón,
discurro sobre los puertos de tu pelvis.
Y libo en tus fluidos los vértigos del puente
–esa morfología de labios que hilándome
derrochan– y la geometría del sexo
va trazando aristas en las ruinas,
saciando mi insaciable deseo de creerte.
Soy el desenfreno instalado en tus arterias.
El que repatría todos los verbos
para el culto de tu forja,
rehaciéndote en cada lengua que te advierte,
que cuajándote de aromas te bautiza:
urbe pertinaz de mis excesos.
Primer finalista: Carrizo Pacheco
Amorosamente
(Serventesios endecasílabos)
El cielo en un reparto de semillas
sembró en las lejanías de tus ojos.
Brotaron en tu voz flores sencillas
que eclipsan los maléficos enojos.
Lloviznas estelares se deslizan
al son de tu esencial lumbre amorosa,
los vientos en tus labios se suavizan,
tu piel supera el cutis de una rosa.
Volvía de un desértico trasfondo
y supe renacer con solo verte.
Oasis de un frescor salubre y hondo
encuentro en la delicia de quererte...
Engarzo, amartelado, mis poemas
que ofrendo al pie sin par de tus encantos.
Sublime musa, inspiras tú mis temas
cual plácidas ternuras de idos llantos.
¡Que nada te fastidie!, que tu risa
fracture lo inarmónico que cruces,
¡que el día busque siempre en alta prisa
volver a amanecer sobre tus luces!
Segundo finalista: Lomafresquita
El sabor de tus sueños
(Soneto)
En mi pecho palpitan emociones
que renuevan la savia de mi vida,
savia candente y roja, bendecida
con la miel y la sal de mil eones.
Y este amor que me habita, a borbotones
hierve y bulle en mis venas, sin herida
que derrame mi fiebre enloquecida
por probar el licor de tus pasiones.
¡Ay amor!, ven, alivia mis mañanas,
tráeme ya tu dulzura si despiertas,
que verás permanecen mis ventanas,
para ti, desde anoche, tan abiertas
que, esperando, suspiran por tus sueños
y el sabor varonil de tus empeños.
Tercer finalista: Maramín
San Valentín
(farfullas)
¡Celebremos de amor festividad!
Llega San Valentín
con ritmo danzarín
recordando el placer de la amistad.
Y nuestros corazones
desbordan de emociones
vibrantes de amorosa voluntad.
El amor en pareja
se disfruta y nos deja
a punto de encontrar felicidad.
Almendros y cerezos ya florecen,
blancas y rosas flores
inundan de colores
los campos y alegrías nos ofrecen.
Se remueven las vidas
bajo tierra escondidas,
expanden sus tentáculos y crecen.
Amor, amor, amor,
se canta en el albor
del día en que alegrías amanecen.
Las tórtolas inician sus zureos,
llamadas del amor
lanzadas con fervor,
entre los árboles hay revoloteos.
Se buscan las parejas
tejiendo sus guedejas,
entre las ramas nudas, escarceos.
En un ciprés espeso
se esconden y con eso
se sienten los crujidos y meneos.
Muchas felicidades a todos los ganadores y mi agradecimiento infinito a todos los
participantes, que con sus hermosas obras, hicieron posible la realización de este evento.