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El perro fantasma

frank_calle

Poeta que considera el portal su segunda casa
Escondido por los rincones de la casa familiar,
se encuentra el "perro fantasma",
siempre en silencio,
buscando niños para jugar.

Fue un día cualquiera,
después de mucho corretear:
abuelo, abue, vamos a jugar.
pero el abuelo ya no sabe,
qué otra cosa podría inventar.

Y entonces, el abuelo tuvo una idea genial...
Fue así que nació para siempre,
en algún lugar de la casa familiar:
¡Míralo allí! ¡Míralo allá!
Hay un perro fantasma, que viene a jugar...

Y la niña corre para todas partes,
buscando aquí y allá,
feliz de tener un perro,
aunque ella sabe que no es de verdad.

Y desde ese día, cuando está aburrida.
la niña busca al perro,
que nunca ladra, nadie lo encuentra,
pero ella siempre sabe dónde está.

- "Abuelo, llama al perro fantasma -dice la niña-
que está escondido y no quiere jugar..."
- Dice que está cansado - responde el abuelo
-"Pero abuelo, ¿cómo un perro fantasma,
se va a cansar?"

Y así fue pasando el tiempo,
y de cuándo en cuándo,
la niña llamaba al perro para jugar.
Pero la niña fue creciendo y fue olvidando,
y un día el perro fantasma no regresó nunca más...


Frank Calle (10 / sept. /2025)
 
Última edición:
Escondido por los rincones de la casa familiar,
se encuentra el "perro fantasma",
siempre en silencio,
buscando niños para jugar.

Fue un día cualquiera,
después de mucho corretear:
abuelo, abue, vamos a jugar.
pero el abuelo ya no sabe,
qué otra cosa podría inventar.

Y entonces, el abuelo tuvo una idea genial...
Fue así que nació para siempre,
en algún lugar de la casa familiar:
¡Míralo allí! ¡Míralo allá!
Hay un perro fantasma, que viene a jugar...

Y la niña corre para todas partes,
buscando aquí y allá,
feliz de tener un perro,
aunque ella sabe que no es de verdad.

Y desde ese día, cuando está aburrida.
la niña busca al perro,
que nunca ladra, nadie lo encuentra,
pero ella siempre sabe dónde está.

- "Abuelo, llama al perro fantasma -dice la niña-
que está escondido y no quiere jugar..."
- Dice que está cansado - responde el abuelo
-"Pero abuelo, ¿cómo un perro fantasma,
se va a cansar?"

Y así fue pasando el tiempo,
y de cuándo en cuándo,
la niña llamaba al perro para jugar.
Pero la niña fue creciendo y fue olvidando,
y un día el perro fantasma no regresó nunca más...


Frank Calle (10 / sept. /2025)
Siempre los niños poseen esa alegría y conexión especial con su mundo imaginario.

Saludos
 
Es cierto, pero muchas veces no nos damos cuenta. Yo ayer le envié el poema a mi nieta, y me respondió muy contenta : "Abuelo, sí, me acuerdo del perro fantasma".
Tengo otro ejemplo muy interesante, pero con el varón. Cuando estaba como en 4º o 5º grado, se fajaba con otros cuando le decían algún nombrete. Yo me senté con él y trate de hacerle ver, que si demostraba que eso a él le molestaba, iban a continuar haciendo lo mismo. Y entonces le sugerí un juego, que actuara como respuesta, sin pelearse. Tomé un objeto rectangular, que parecía un espejo, y le dije que ese espejo era un "destructor de nombretes"... Y así, aquello terminó en un juego, a decirse nombretes, simplemente una nueva diversión, y resuelto el problema... Ser abuelo, no es fácil...
Ya estoy en plena faena, con 4 asignaturas en paralelo, pero hasta ahora, sin problemas.
Un abrazo,

Frank
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