IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Talento para describir a este atardecer,
ni las hojas, pudieran, ellas, sernos de paisaje,
porque no se aprecia un mensaje,
mucho menos una despedida,
las advertencias del ocaso
regalan ósculos con sabor a sol,
último astro,
sintiente y deductor,
¿de qué sirve redactarle al cielo?
las estrellas conocen sus imposibles,
y aún así, allí se posan,
solas, distanciándose cada vez más,
alumbrando a un mundo,
que no recibirá ni la más mínima información,
que no razonará estos sollozos de ayuda,
que nunca contemplará
la descomunal oscuridad circundante.
ni las hojas, pudieran, ellas, sernos de paisaje,
porque no se aprecia un mensaje,
mucho menos una despedida,
las advertencias del ocaso
regalan ósculos con sabor a sol,
último astro,
sintiente y deductor,
¿de qué sirve redactarle al cielo?
las estrellas conocen sus imposibles,
y aún así, allí se posan,
solas, distanciándose cada vez más,
alumbrando a un mundo,
que no recibirá ni la más mínima información,
que no razonará estos sollozos de ayuda,
que nunca contemplará
la descomunal oscuridad circundante.