IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Quietud diurna,
la sangre vespertina
anuncia la oquedad de la noche,
sin astro, su corazón fue arrebatado,
moviéndose como negrura,
engulle a su paso
cualquier resquicio de esperanza,
sombra ciega,
devota del caos,
empuñas laceradas cadenas,
y ahorcas sueños impotentes,
podrás desangrar al vacío,
solo cuando tus miedos ataquen,
desde las profundidades de tu desazón.
la sangre vespertina
anuncia la oquedad de la noche,
sin astro, su corazón fue arrebatado,
moviéndose como negrura,
engulle a su paso
cualquier resquicio de esperanza,
sombra ciega,
devota del caos,
empuñas laceradas cadenas,
y ahorcas sueños impotentes,
podrás desangrar al vacío,
solo cuando tus miedos ataquen,
desde las profundidades de tu desazón.