MASTER LY 22
Laly
Derrotero del silencio
Asoma el silencio
como esos raros brotes de invierno
entre pliegues descuidados
de una memoria confundida,
en los cristales refulgentes
que penden de las ramas deshojadas,
en las huellas escarchadas
de senderos olvidados,
en las laderas umbrías de colinas
donde duermen tréboles marchitados.
Y luego se aloja en unos brazos vacíos,
acaricia el crucifijo que las manos aferran,
hay ojos que se visten de nácar cual luna
y esa alma se eleva con un último suspiro.
Asoma el silencio
como esos raros brotes de invierno
entre pliegues descuidados
de una memoria confundida,
en los cristales refulgentes
que penden de las ramas deshojadas,
en las huellas escarchadas
de senderos olvidados,
en las laderas umbrías de colinas
donde duermen tréboles marchitados.
Y luego se aloja en unos brazos vacíos,
acaricia el crucifijo que las manos aferran,
hay ojos que se visten de nácar cual luna
y esa alma se eleva con un último suspiro.