Estimados amigos poetas de Mundopoesía:
Hoy 17 de Mayo de 2021, se conmemora el 4º Aniversario del fallecimiento de nuestro querido “Eduardo León de la Barra”, con respeto y cariño, nos complace presentarles nuestro humilde homenaje. Para ello fue necesario contar con la generosa y valiosa ayuda de nuestros amigos poetas que nos brindaron sus obras poéticas y con cada una de ellas, formamos esta “Cinta de Poesía”.
Para los que conocimos a el maestro Eduardo sabemos de su legado y el baluarte que ha sido para nuestra casa poética contar con su aporte, sus enseñanzas quedarán para las nuevas generaciones como base en el arte de aprender a hacer poesía de estructura clásica se refiere. Dentro de su sapiencia el maestro Eduardo nos inculca la cultura y la costumbre como pilar en la formación académica, pero también nos deja ver la pasión y las ganas, el empujón, los consejos que nos daba a quienes ingresábamos al arte de la poesía clásica y queríamos aprender de esta disciplina. Siempre se le recordará por ser un caballero en toda la extensión de la palabra, su modo de enseñar y de entregar su tiempo a lo que tuvimos la dicha seguirlo así lo confirmamos, es por esto y más que hoy agradecemos por haberlo conocido.
Hoy es un día especial para reconocerle su tiempo y su valiosa obra, es por esto que le dedicamos este sencillo pero muy emotivo homenaje a quien siempre se le recordará como el maestro de maestros de nuestra casa poética Mundopoesía. Para nosotras es un gran honor conmemorar este día, recordándolo como lo que fue, es y será en el recuerdo de todos los que formamos parte de ésta Casa Poética. Por todo lo expuesto anteriormente, y sin extendernos más, queremos agradecer a las personas que hicieron que la idea de hacerle un homenaje fuera posible, entre ellos a: @Mamen, @JULIA por permitirnos llevar a cabo la iniciativa de rendirle un bello homenaje. A nuestra compañera Poeta @sping que con su conocimiento en artes gráficas nos permitió escoger la cinta con la que hoy abrimos nuestro homenaje y hace que sea muy hermosa la manera en la que luce.
Un especial agradecimiento y cariño a @Carorenėe , su esposa, con quién abrimos nuestra cinta de poesía, gracias a su ayuda con la fotografía del señor Eduardo, por estar de acuerdo en que este homenaje se llevara a cabo.
Y por supuesto agradecemos a todos los que con sus poemas participaron a que nuestra cinta de poesía y que hoy fuera posible para que el alma de nuestro estimado maestro siempre se mantenga viva en todos los rincones de Mundopoesia, ellos son: @Camy, @Maramin , @Rosendo, @Pedro Olvera, @lesmo, @Antonio, @Angel Eve, @pepesori, @fabiolaselene, @angelcesar, @Uqbar, @LUZYABSENTA, @Alonso Vicent, @JOMAB, @Capasa, @César Guevar, @lomafresquita, @Alecctriplem, @Martín José, @Anamer, @Guadalupe Cisneros-Villa, @MASTER LY 22, @spring, @bristy, @Azalea, @Manuel Bast
Saludos cordiales a todos.
@Rosmery Pinilla Acosta y @Mar_
Aquí con ustedes la "Cinta de poesía" que flameará en MP y en todo el espacio del Universo, deseando que llegue con cariño hasta el Alma de EDUARDO.
"CINTA DE POESÍA"
¡Un día cualquiera!
Por: Carorenée
Me decía Buen Día!
y del Sudoku se prendía
mientras el café absorbía
y una tostada mordía.
Y lo acompañaba!
Con maestría se acicalaba
con esmero se peinaba
en espejo se miraba
y su barba afeitaba
Y lo observaba!
Se vestía sin prisa
escogía una camisa
con corbata en sintonía
su elegancia mantenía.
Y lo examinaba!
Frente a su computadora
se encontraba a toda hora
dando clases de escritura
y otro tanto de pintura
Y lo contemplaba!
De una siesta de camaleón
ponía manos al formón
con rebajes de artista
su obra estaba lista
Y lo admiraba!
En la hora del chateo
no se tomaba un recreo
y sin pausa daba lección
de poesía con pasión
Y lo reclamaba!
Van pasando los años
y me digo a mi misma:
no era un día cualquiera!
fueron días extraordinarios!
Con amor de esposa Carola
Haikus:
Por: Master LY22
Cual haz de luz
el cálamo en tus manos
nos ilumina.
Por: spring
Semilla Fértil-
partiste sin dejarnos.
Érase otoño.
Por:bristy
El mirlo canta
sobre laguna quieta
brillan estrellas
Tanka
Por: Azalea
Vuela una garza
en alas de los vientos
lleva mi abrazo
prendado de cariño
"La luz de tu enseñanza
Poemas:
¡Vive el cedro en tus manos!
(A Eduardo De la Barra)
Por: Camy
Siempre conjugaste el buen deseo
con tu mirada inquieta
y el ayuno de la aurora
para el perfecto viaje.
Verso a verso galopaste la emoción
y la ibas dejando en el pergamino,
erigiendo tu visión hasta aquel cedro
que una vez llegó a tus manos.
Acunando y aliviando su incertidumbre,
tus palabras fueron más que eso….
“Mirad que me he paseado
muy cerca de tu embestidura,
por el limbo lagrimal de tus soledades,
de todos tus amores y mirada aletargada,
por los colores que te rodearon en tantas primaveras;
de las hojas que les diste vida hasta la última gota de tu savia,
y cuando alzabas tu historia en cada estación,
colgando lienzos en la ensenada de la vida”
(…..)
Tu amor, Eduardo,
traspasó las fronteras de la existencia,
en todos los océanos de sabiduría
y la belleza con la que siempre habitaste cada espacio.
El Artesano, el Maestro, el Poeta, el Amigo,
que recuerdo con alegría.
¡Aún vive el cedro en tus manos!
en aquella mesa antigua,
en tu verbo centelleante,
en las hebras que trenzaste con cada abrazo,
y en la lumbre de tu voz que nos legaste.
Camelia Miranda
A Eduardo de la Barra 4º aniversario
Por: Maramin
Tu supiste mantener
vivo interés en la lírica
y con tu paciencia empírica
hacérnosla comprender.
Recordamos con placer
tus poemas, enseñanzas,
correcciones y alabanzas.
En poéticas contiendas
llevaste firme las riendas.
Hoy nos quedan añoranzas.
Al gran poeta y maestro
Eduardo León de la Barra
ooOoo
Por: Rosendo
Emulando la lírica de un bardo
cuyas notas al viento se derraman,
entono mis palabras que te aclaman,
por tu numen explícito y gallardo.
Así ofrendo mi voz querido Eduardo,
a tus prodigios que a mi estro inflaman,
porque tus enseñanzas se amalgaman
en los engastes que en mi mente guardo.
Tu nombre está ligado con el arte
y a tu fraternidad y bonhomía,
que legaste como íntimo estandarte.
Tu presencia refulge todavía,
por eso estoy aquí para loarte
con el timbre sutil de mi poesía.
Para siempre
Por: Pedro Olvera
Un verso es solo electricidad, al fin y al cabo.
Dos o tres puntos que se conectan
mediante un impulso de luz
en la oscuridad de mente para ser un pájaro.
Pero la línea de un ave siempre es paralela
a una calle, a una corriente, a una lágrima,
al trayecto de una estrella.
El vuelo deja de ser cuestión de aire
porque se trasmuta en la sustancia del canto.
Perdemos el aire, hermano, y el aire nos pierde.
Sin embargo, lo que alguna vez fue canción
en la telaraña de un día que se muere,
palpita en el relieve del tiempo
con la voz que alguna vez tuvimos dentro.
Perdemos el aire, Eduardo, pero el vuelo del corazón
es para siempre.
Canción para Eduardo
(Canción italiana)
Por: Lesmo
Es esta la ocasión para decirte
que sigues ocupando mi memoria,
presente, con tu hermosa poesía,
desde allí, tu merecida gloria;
quisiera este momento bendecirte
por darme tu palabra cada día,
que suena a melodía
de un exquisito bardo;
y en tu nombre Eduardo
entono humildemente esta canción,
tu nombre que me llena el corazón.
Aunque pueda pensarse es impostado,
es esta la ocasión,
en que vuelves de nuevo a mi costado.
Es esta la ocasión para contarte,
amigo, que no has sido del olvido,
que tengo de mi lado la esperanza
de ser en esa altura bienvenido
el día de mi muerte, y de encontrarte
en el arcano, al fin, y en lontananza.
El fiel de la balanza
que juzgue mis acciones,
que dé buenas razones
para estar a tu lado nuevamente,
y en ese cielo tuyo ya presente
gozar de algunos versos a tu lado,
los dos ya frente a frente
sabiendo que la muerte es el pasado.
Allí te habrás montado tu taller,
tu mesa con tus óleos y maderas,
pinceles, los barnices, tu tintero,
tus plumas, sobre todo tus maneras,
tus formas, buen amigo, de querer
con ese tu corazón de caballero,
gentil y verdadero,
harás gran poesía
de la ebanistería,
en ese cielo azul todo perfecto
cómo lo hiciste aquí, pues en efecto,
hiciste que la gran naturaleza,
por mor de tu intelecto,
lo fuera rebosante de belleza.
¡Canción vete ligero
adonde aquel jilguero,
adonde escucho el trino que me llama,
adonde alegre va de rama en rama,
que no vaya a creer que yo me tardo,
que ya se me derrama
la tinta con los versos a Eduardo!
Ovillejo para Eduardo
Por: Antonio
El buen maestro y gallardo
Eduardo
era aparte de educado
versado
y un excelente poeta
esteta.
Su memoria se respeta
pues fue un insigne letrado,
en este Mundo ha quedado
Eduardo versado esteta.
Por Angel Eve
Mi último poema llegará como el Maná, si no:
Como las mil plagas de Egipto.
Y rezará el profeta en un jardín de eucaliptos.
Y llorará el niño, el dolor que jamás imaginó.
Vendrá como fresco rayo de sol, si no:
Como nube de saeta griega
Y las madres huirán a tropel de la refriega.
Y clamará el pueblo contra el rey que los predestinó.
Caerá como suave gota de lluvia, si no:
Como duro látigo en el Coliseo romano.
¡Dad a Vespasiano, lo que es de Vespasiano!
Y alabad a ese numen que bien lo iluminó.
Mi último poema llegará jovial, si no:
Como la Santa María en las Bahamas
Envejecido por las olas y noventa y seis proclamas
me recordará el mundo que una vez me conoció.
Quisiera haber ido
Por: Pepe Sori
Para el cielo que intento en mi vuelo,
algo ralas encuentro a mis alas,
vuelo bajo entre cúspides ralas
y más ralas las nubes del cielo,
porque al cielo las clásicas alas,
en su vuelo van más que las ralas.
(Eduardo León de la Barra)
Colibrí peregrino
con el verso en las alas
difuminas la bruma,
y en las nubes se esfuma
entre cúspides ralas
de tu cielo argentino.
Y volaba tu trino
cuando eras espuma
de otro mar y otras calas.
Del sueño que forjabas
yo quisiera haber sido
alumno aventajado;
ir tejiendo a tu lado
el esférico nido
que en los versos bordabas.
Y quisiera haber ido,
pero tú ya no estabas
hilando aquél bordado.
Aunque no te conocí, te admiro
Por: Fabiolaselene
Tus amigos y conocidos te lloran
al ver lo pronto que te perdieron,
antes que el sol saliera sintieron
que tus letras en ellos afloran
y todos en tu día por ti oran
tú del pueblo su fiel centurión
de los más grandes el gran Nerón
Icono y ejemplo que respeto.
Maestro afrancesado de la umbría
provocan mi envidia tus relatos
cuando leo tus escritos al medio día,
pues sé que te acompaña los gatos
el niño y el joven te quería
y no le gustaban los beatos.
Para Eduardo León De La Barra
Por: Angelcesar
A veces el destino juega cruel
una partida. Épocas distintas.
Escrito solo vemos en papel
grandeza que legó entre sus tintas.
Me sumo a su festejo porque en él
he visto entre sus letras nunca extintas
empatía y carisma. Por ser fiel
merece de poemas muchas cintas.
Mirando su perfil en esta casa
resalta la enseñanza de su anhelo
plasmada en cada página hecha brasa.
Su nombre se ha quedado en este vuelo
grabado como sello que acompasa,
por eso con mi escrito hoy llego al cielo.
Eduardo L. de la Barra (Acróstico)
Por: Uqbar
Tu nombre me Evoca cultura,
incansable Docente de gran abolengo
Urdías palabras con destreza,
tejiendo con Amor el arte del poema.
Recurrente una sombra quiso
Doblegar tu presencia con su manto
Oscuro se tornó el día pero…
Todos somos hebras del tapiz de este
Mundo Poesía,
… y seguiremos por ello reclamando,
el valor de tus versos y la luz de tu alma,
ahuyentando con ello el olvido,
de aquellos que inundaron con su vida,
el calor de nuestra morada.
Caminos que se contemplan. (Décimas)
Por: LUZYABSENTA
Ritmos claros con carmín
espuma, gesto y trabajo
fue siendo letras que atrajo
desde un vaciado satín
que queriendo ser sahurín
fue sereré, justo anhelo,
sabiendo cuanto recelo
pasión de luces vertidas
entre palabras surgidas,
firmeza y total desvelo.
Disolución en mi mundo
renovación y recelo
para aproximar tu cielo
a mis sentires que enfundo,
presintiendo estar profundo
amo tu ritmo, es tenerte,
prensar cuerdas y poderte
con torbellinos de tiempo
que contempla en un destiempo
albergada luz al verte
Presencia (Ovillejo)
Por: Alonso Vicent
Después de hacerte mayor,
cantor,
siguieron en pie tus artes.
Compartes
hoy tu saber, por entregas,
y llegas.
Que aunque otros mares navegas,
pintor, poeta estudiante,
de la vida fuiste amante;
cantor, compartes y llegas.
Ser poeta fue siempre tu oficio.
(Homenaje a Eduardo León)
Por: JOMAB
Ser poeta fue siempre tu oficio.
Con tus vivencias componías versos,
e ibas aligerando así ese peso,
que uno nota si respira con alivio.
Nunca escribiste en tu propio beneficio,
con tus palabras fuiste pintando sueños,
después de dibujar los sentimientos,
de un modo hermoso y a la par sencillo.
Tal vez fue ser poeta tu condena,
Eduardo León señor de la poesía,
un trozo de ti se fue en cada poema,
hasta el último aliento de tu vida.
Un poema para Eduardo
Por: Capasa
Con mi hatillo de poemas,
entré en Mundo poesía.
Mis momentos son las noches,
y su tiempo eran los días.
Yo, una aprendiz de poeta,
él, del versar el maestro
con timidez le enseñaba
mis simples párvulos versos
Enseñaba con paciencia,
cada día corrigiendo
sin dejar de ser amigo,
Él siempre fue un buen maestro.
Yo, respeté al enseñante
y confié en el compañero.
Me hizo jugar con la rima
y me enseñó el ovillejo.
No tengas prisa decía,
la poesía, es un juego.
Le decía... Es que yo, la amo
Él decía, y yo la quiero.
Maestro, por aquí sigo,
en mis noches escribiendo.
Pero tus tardes no están
detrás de ese mar inmenso.
Cae la noche en Sevilla
y me vienen los recuerdos
de cuando Argentina se hizo
el destino de mis versos.
Nunca morirás del todo
tu huella quedó, y yo la siento.
Que en el surco de mis letras
tus semillas florecieron.
Viejo roble sin hojas (dedicado...)
Por: Cesar Guevar
Viejo roble sin hojas,
de pie, como árbol de Casona,
desafiando al sol.
Viejo roble con flores infinitas
tinta, papel y corazón.
Inmarcesibles pétalos
que no se marchitan...
Inmarcesibles, pues.
Viejo, viejo vigía del estío
fuerte pero prudente
Generoso maestro
gigante del alma.
Una y mil cicatrices te picaron
de a pedazos la elusiva vida
Viejo roble
sereno de las tormentas.
Y ahí estás, en el medio
del poema
moral, obra y camino
(ni siquiera sé si está bien
que haya venido a hablarte)
Te escribimos,
recordamos, extrañamos...
Viejo roble sin hojas
-ya sin hojas-
pero con flores siempre vivas
…A Eduardo de la Barra. Siempre, Maestro.
Vives en nuestra vida (A Edelabarra)
Por: lomafesquita
Bucles danzan en el aire
pincelados con su firma,
son las manos de un poeta,
de su pluma tan prolija,
que desde el azul escribe,
entre nubes andarinas,
versos de ahora y de antes
en racimo y en espiga;
sus palabras amorosas,
desde el cielo bendecidas,
quieren abrazar el alma
de este foro de poesía
y son de nuestro maestro
que desde arriba nos mira.
¡Ay, Eduardo, buen amigo,
sigues vivo en nuestra vida!
Partida
(Al maestro con cariño
Por: Alecctriplem
Se envuelven las olas
en su pupa infinita
endulzando el viento
y a la atmósfera
de versos,
recovecos fracturados
por tu partida.
A veces…
(En Memoria de Eduardo de la Barra.
Escrito a partir de lo que expresa - para mí - la foto de su perfil)
Por: Martin José
Lo veo sentado... ahí en su reino
con gesto de decirme:
- Acércate... estoy aquí
entre mis hobbys... herramientas
un viejo backgammon...
y estas tablas que son mi atelier
las mismas en donde vierto
mis sentimientos en versos
que quizás llegaron hasta ti
... y es por eso
que gusto de escribir !
A veces... tan solo a veces
siento por un extraño
la inmensa alegría
de saberlo mi amigo
a veces... tan solo a veces.
Carta póstuma
Por Anamer
Estimado señor Eduardo De la Barra:
Que triste percibir este silencio donde su voz se apagó, pero es también hermoso saber que siempre está aquí entre sus letras y sus enseñanzas, lamento no haberle conocido, porque personas como usted que dejan tanta luz a su paso es lo mejor que le puede pasar a personas como yo, que tanto la necesitamos. He leído sus obras y me parecen maravillosas, pero también he visto su recorrido por el Portal y he encontrado a una persona cariñosa, entregada, llena de ilusiones y de ganas de vivir, de enseñar, de compartir desde el gozo de su alma y eso es lo que me hace admirarlo y escribirle esta póstuma carta. Gracias por haber existido y haber entregado tanto de usted, por habernos dejado su valioso legado, unas huellas donde transitar sus pasos y su corazón que nunca ha dejado de amar. Descanse en paz.
Un acróstico para el Poeta
Por: Guadalupe Cisneros-Villa
Eras esa luz a nuestro camino
dedicado maestro a toda obra
una mano amiga en todo momento
abrazo delicado al requerido
recordaremos las instrucciones
dadas con amor y toda paciencia
oasis de poesía es tu presencia.
Pintor de poesía
Por: Manuel Bast
Lo azul del mar, lo verde del follaje
pintabas al trasluz hasta que un día
el cielo te exigió pues carecía
de aquel pintor de casta y de linaje.
No supo el cielo que sin ti el paisaje
antes de atardecer se oscurecía
y que ante la viudez tu poesía
vestía de negro envuelta en el bagaje.
De quienes conocimos tu influencia
recibe un homenaje a tu memoria
con versos que se vuelven oraciones.
Postrero han de venir generaciones
que encumbrarán en pedestal de gloria
tu genio, tu figura y tu sapiencia.
¡Un día cualquiera!
Por: Carorenée
Me decía Buen Día!
y del Sudoku se prendía
mientras el café absorbía
y una tostada mordía.
Y lo acompañaba!
Con maestría se acicalaba
con esmero se peinaba
en espejo se miraba
y su barba afeitaba
Y lo observaba!
Se vestía sin prisa
escogía una camisa
con corbata en sintonía
su elegancia mantenía.
Y lo examinaba!
Frente a su computadora
se encontraba a toda hora
dando clases de escritura
y otro tanto de pintura
Y lo contemplaba!
De una siesta de camaleón
ponía manos al formón
con rebajes de artista
su obra estaba lista
Y lo admiraba!
En la hora del chateo
no se tomaba un recreo
y sin pausa daba lección
de poesía con pasión
Y lo reclamaba!
Van pasando los años
y me digo a mi misma:
no era un día cualquiera!
fueron días extraordinarios!
Con amor de esposa Carola
Haikus:
Por: Master LY22
Cual haz de luz
el cálamo en tus manos
nos ilumina.
Por: spring
Semilla Fértil-
partiste sin dejarnos.
Érase otoño.
Por:bristy
El mirlo canta
sobre laguna quieta
brillan estrellas
Tanka
Por: Azalea
Vuela una garza
en alas de los vientos
lleva mi abrazo
prendado de cariño
"La luz de tu enseñanza
Poemas:
¡Vive el cedro en tus manos!
(A Eduardo De la Barra)
Por: Camy
Siempre conjugaste el buen deseo
con tu mirada inquieta
y el ayuno de la aurora
para el perfecto viaje.
Verso a verso galopaste la emoción
y la ibas dejando en el pergamino,
erigiendo tu visión hasta aquel cedro
que una vez llegó a tus manos.
Acunando y aliviando su incertidumbre,
tus palabras fueron más que eso….
“Mirad que me he paseado
muy cerca de tu embestidura,
por el limbo lagrimal de tus soledades,
de todos tus amores y mirada aletargada,
por los colores que te rodearon en tantas primaveras;
de las hojas que les diste vida hasta la última gota de tu savia,
y cuando alzabas tu historia en cada estación,
colgando lienzos en la ensenada de la vida”
(…..)
Tu amor, Eduardo,
traspasó las fronteras de la existencia,
en todos los océanos de sabiduría
y la belleza con la que siempre habitaste cada espacio.
El Artesano, el Maestro, el Poeta, el Amigo,
que recuerdo con alegría.
¡Aún vive el cedro en tus manos!
en aquella mesa antigua,
en tu verbo centelleante,
en las hebras que trenzaste con cada abrazo,
y en la lumbre de tu voz que nos legaste.
Camelia Miranda
A Eduardo de la Barra 4º aniversario
Por: Maramin
Tu supiste mantener
vivo interés en la lírica
y con tu paciencia empírica
hacérnosla comprender.
Recordamos con placer
tus poemas, enseñanzas,
correcciones y alabanzas.
En poéticas contiendas
llevaste firme las riendas.
Hoy nos quedan añoranzas.
Al gran poeta y maestro
Eduardo León de la Barra
ooOoo
Por: Rosendo
Emulando la lírica de un bardo
cuyas notas al viento se derraman,
entono mis palabras que te aclaman,
por tu numen explícito y gallardo.
Así ofrendo mi voz querido Eduardo,
a tus prodigios que a mi estro inflaman,
porque tus enseñanzas se amalgaman
en los engastes que en mi mente guardo.
Tu nombre está ligado con el arte
y a tu fraternidad y bonhomía,
que legaste como íntimo estandarte.
Tu presencia refulge todavía,
por eso estoy aquí para loarte
con el timbre sutil de mi poesía.
Para siempre
Por: Pedro Olvera
Un verso es solo electricidad, al fin y al cabo.
Dos o tres puntos que se conectan
mediante un impulso de luz
en la oscuridad de mente para ser un pájaro.
Pero la línea de un ave siempre es paralela
a una calle, a una corriente, a una lágrima,
al trayecto de una estrella.
El vuelo deja de ser cuestión de aire
porque se trasmuta en la sustancia del canto.
Perdemos el aire, hermano, y el aire nos pierde.
Sin embargo, lo que alguna vez fue canción
en la telaraña de un día que se muere,
palpita en el relieve del tiempo
con la voz que alguna vez tuvimos dentro.
Perdemos el aire, Eduardo, pero el vuelo del corazón
es para siempre.
Canción para Eduardo
(Canción italiana)
Por: Lesmo
Es esta la ocasión para decirte
que sigues ocupando mi memoria,
presente, con tu hermosa poesía,
desde allí, tu merecida gloria;
quisiera este momento bendecirte
por darme tu palabra cada día,
que suena a melodía
de un exquisito bardo;
y en tu nombre Eduardo
entono humildemente esta canción,
tu nombre que me llena el corazón.
Aunque pueda pensarse es impostado,
es esta la ocasión,
en que vuelves de nuevo a mi costado.
Es esta la ocasión para contarte,
amigo, que no has sido del olvido,
que tengo de mi lado la esperanza
de ser en esa altura bienvenido
el día de mi muerte, y de encontrarte
en el arcano, al fin, y en lontananza.
El fiel de la balanza
que juzgue mis acciones,
que dé buenas razones
para estar a tu lado nuevamente,
y en ese cielo tuyo ya presente
gozar de algunos versos a tu lado,
los dos ya frente a frente
sabiendo que la muerte es el pasado.
Allí te habrás montado tu taller,
tu mesa con tus óleos y maderas,
pinceles, los barnices, tu tintero,
tus plumas, sobre todo tus maneras,
tus formas, buen amigo, de querer
con ese tu corazón de caballero,
gentil y verdadero,
harás gran poesía
de la ebanistería,
en ese cielo azul todo perfecto
cómo lo hiciste aquí, pues en efecto,
hiciste que la gran naturaleza,
por mor de tu intelecto,
lo fuera rebosante de belleza.
¡Canción vete ligero
adonde aquel jilguero,
adonde escucho el trino que me llama,
adonde alegre va de rama en rama,
que no vaya a creer que yo me tardo,
que ya se me derrama
la tinta con los versos a Eduardo!
Ovillejo para Eduardo
Por: Antonio
El buen maestro y gallardo
Eduardo
era aparte de educado
versado
y un excelente poeta
esteta.
Su memoria se respeta
pues fue un insigne letrado,
en este Mundo ha quedado
Eduardo versado esteta.
Por Angel Eve
Mi último poema llegará como el Maná, si no:
Como las mil plagas de Egipto.
Y rezará el profeta en un jardín de eucaliptos.
Y llorará el niño, el dolor que jamás imaginó.
Vendrá como fresco rayo de sol, si no:
Como nube de saeta griega
Y las madres huirán a tropel de la refriega.
Y clamará el pueblo contra el rey que los predestinó.
Caerá como suave gota de lluvia, si no:
Como duro látigo en el Coliseo romano.
¡Dad a Vespasiano, lo que es de Vespasiano!
Y alabad a ese numen que bien lo iluminó.
Mi último poema llegará jovial, si no:
Como la Santa María en las Bahamas
Envejecido por las olas y noventa y seis proclamas
me recordará el mundo que una vez me conoció.
Quisiera haber ido
Por: Pepe Sori
Para el cielo que intento en mi vuelo,
algo ralas encuentro a mis alas,
vuelo bajo entre cúspides ralas
y más ralas las nubes del cielo,
porque al cielo las clásicas alas,
en su vuelo van más que las ralas.
(Eduardo León de la Barra)
Colibrí peregrino
con el verso en las alas
difuminas la bruma,
y en las nubes se esfuma
entre cúspides ralas
de tu cielo argentino.
Y volaba tu trino
cuando eras espuma
de otro mar y otras calas.
Del sueño que forjabas
yo quisiera haber sido
alumno aventajado;
ir tejiendo a tu lado
el esférico nido
que en los versos bordabas.
Y quisiera haber ido,
pero tú ya no estabas
hilando aquél bordado.
Aunque no te conocí, te admiro
Por: Fabiolaselene
Tus amigos y conocidos te lloran
al ver lo pronto que te perdieron,
antes que el sol saliera sintieron
que tus letras en ellos afloran
y todos en tu día por ti oran
tú del pueblo su fiel centurión
de los más grandes el gran Nerón
Icono y ejemplo que respeto.
Maestro afrancesado de la umbría
provocan mi envidia tus relatos
cuando leo tus escritos al medio día,
pues sé que te acompaña los gatos
el niño y el joven te quería
y no le gustaban los beatos.
Para Eduardo León De La Barra
Por: Angelcesar
A veces el destino juega cruel
una partida. Épocas distintas.
Escrito solo vemos en papel
grandeza que legó entre sus tintas.
Me sumo a su festejo porque en él
he visto entre sus letras nunca extintas
empatía y carisma. Por ser fiel
merece de poemas muchas cintas.
Mirando su perfil en esta casa
resalta la enseñanza de su anhelo
plasmada en cada página hecha brasa.
Su nombre se ha quedado en este vuelo
grabado como sello que acompasa,
por eso con mi escrito hoy llego al cielo.
Eduardo L. de la Barra (Acróstico)
Por: Uqbar
Tu nombre me Evoca cultura,
incansable Docente de gran abolengo
Urdías palabras con destreza,
tejiendo con Amor el arte del poema.
Recurrente una sombra quiso
Doblegar tu presencia con su manto
Oscuro se tornó el día pero…
Todos somos hebras del tapiz de este
Mundo Poesía,
… y seguiremos por ello reclamando,
el valor de tus versos y la luz de tu alma,
ahuyentando con ello el olvido,
de aquellos que inundaron con su vida,
el calor de nuestra morada.
Caminos que se contemplan. (Décimas)
Por: LUZYABSENTA
Ritmos claros con carmín
espuma, gesto y trabajo
fue siendo letras que atrajo
desde un vaciado satín
que queriendo ser sahurín
fue sereré, justo anhelo,
sabiendo cuanto recelo
pasión de luces vertidas
entre palabras surgidas,
firmeza y total desvelo.
Disolución en mi mundo
renovación y recelo
para aproximar tu cielo
a mis sentires que enfundo,
presintiendo estar profundo
amo tu ritmo, es tenerte,
prensar cuerdas y poderte
con torbellinos de tiempo
que contempla en un destiempo
albergada luz al verte
Presencia (Ovillejo)
Por: Alonso Vicent
Después de hacerte mayor,
cantor,
siguieron en pie tus artes.
Compartes
hoy tu saber, por entregas,
y llegas.
Que aunque otros mares navegas,
pintor, poeta estudiante,
de la vida fuiste amante;
cantor, compartes y llegas.
Ser poeta fue siempre tu oficio.
(Homenaje a Eduardo León)
Por: JOMAB
Ser poeta fue siempre tu oficio.
Con tus vivencias componías versos,
e ibas aligerando así ese peso,
que uno nota si respira con alivio.
Nunca escribiste en tu propio beneficio,
con tus palabras fuiste pintando sueños,
después de dibujar los sentimientos,
de un modo hermoso y a la par sencillo.
Tal vez fue ser poeta tu condena,
Eduardo León señor de la poesía,
un trozo de ti se fue en cada poema,
hasta el último aliento de tu vida.
Un poema para Eduardo
Por: Capasa
Con mi hatillo de poemas,
entré en Mundo poesía.
Mis momentos son las noches,
y su tiempo eran los días.
Yo, una aprendiz de poeta,
él, del versar el maestro
con timidez le enseñaba
mis simples párvulos versos
Enseñaba con paciencia,
cada día corrigiendo
sin dejar de ser amigo,
Él siempre fue un buen maestro.
Yo, respeté al enseñante
y confié en el compañero.
Me hizo jugar con la rima
y me enseñó el ovillejo.
No tengas prisa decía,
la poesía, es un juego.
Le decía... Es que yo, la amo
Él decía, y yo la quiero.
Maestro, por aquí sigo,
en mis noches escribiendo.
Pero tus tardes no están
detrás de ese mar inmenso.
Cae la noche en Sevilla
y me vienen los recuerdos
de cuando Argentina se hizo
el destino de mis versos.
Nunca morirás del todo
tu huella quedó, y yo la siento.
Que en el surco de mis letras
tus semillas florecieron.
Viejo roble sin hojas (dedicado...)
Por: Cesar Guevar
Viejo roble sin hojas,
de pie, como árbol de Casona,
desafiando al sol.
Viejo roble con flores infinitas
tinta, papel y corazón.
Inmarcesibles pétalos
que no se marchitan...
Inmarcesibles, pues.
Viejo, viejo vigía del estío
fuerte pero prudente
Generoso maestro
gigante del alma.
Una y mil cicatrices te picaron
de a pedazos la elusiva vida
Viejo roble
sereno de las tormentas.
Y ahí estás, en el medio
del poema
moral, obra y camino
(ni siquiera sé si está bien
que haya venido a hablarte)
Te escribimos,
recordamos, extrañamos...
Viejo roble sin hojas
-ya sin hojas-
pero con flores siempre vivas
…A Eduardo de la Barra. Siempre, Maestro.
Vives en nuestra vida (A Edelabarra)
Por: lomafesquita
Bucles danzan en el aire
pincelados con su firma,
son las manos de un poeta,
de su pluma tan prolija,
que desde el azul escribe,
entre nubes andarinas,
versos de ahora y de antes
en racimo y en espiga;
sus palabras amorosas,
desde el cielo bendecidas,
quieren abrazar el alma
de este foro de poesía
y son de nuestro maestro
que desde arriba nos mira.
¡Ay, Eduardo, buen amigo,
sigues vivo en nuestra vida!
Partida
(Al maestro con cariño
Por: Alecctriplem
Se envuelven las olas
en su pupa infinita
endulzando el viento
y a la atmósfera
de versos,
recovecos fracturados
por tu partida.
A veces…
(En Memoria de Eduardo de la Barra.
Escrito a partir de lo que expresa - para mí - la foto de su perfil)
Por: Martin José
Lo veo sentado... ahí en su reino
con gesto de decirme:
- Acércate... estoy aquí
entre mis hobbys... herramientas
un viejo backgammon...
y estas tablas que son mi atelier
las mismas en donde vierto
mis sentimientos en versos
que quizás llegaron hasta ti
... y es por eso
que gusto de escribir !
A veces... tan solo a veces
siento por un extraño
la inmensa alegría
de saberlo mi amigo
a veces... tan solo a veces.
Carta póstuma
Por Anamer
Estimado señor Eduardo De la Barra:
Que triste percibir este silencio donde su voz se apagó, pero es también hermoso saber que siempre está aquí entre sus letras y sus enseñanzas, lamento no haberle conocido, porque personas como usted que dejan tanta luz a su paso es lo mejor que le puede pasar a personas como yo, que tanto la necesitamos. He leído sus obras y me parecen maravillosas, pero también he visto su recorrido por el Portal y he encontrado a una persona cariñosa, entregada, llena de ilusiones y de ganas de vivir, de enseñar, de compartir desde el gozo de su alma y eso es lo que me hace admirarlo y escribirle esta póstuma carta. Gracias por haber existido y haber entregado tanto de usted, por habernos dejado su valioso legado, unas huellas donde transitar sus pasos y su corazón que nunca ha dejado de amar. Descanse en paz.
Un acróstico para el Poeta
Por: Guadalupe Cisneros-Villa
Eras esa luz a nuestro camino
dedicado maestro a toda obra
una mano amiga en todo momento
abrazo delicado al requerido
recordaremos las instrucciones
dadas con amor y toda paciencia
oasis de poesía es tu presencia.
Pintor de poesía
Por: Manuel Bast
Lo azul del mar, lo verde del follaje
pintabas al trasluz hasta que un día
el cielo te exigió pues carecía
de aquel pintor de casta y de linaje.
No supo el cielo que sin ti el paisaje
antes de atardecer se oscurecía
y que ante la viudez tu poesía
vestía de negro envuelta en el bagaje.
De quienes conocimos tu influencia
recibe un homenaje a tu memoria
con versos que se vuelven oraciones.
Postrero han de venir generaciones
que encumbrarán en pedestal de gloria
tu genio, tu figura y tu sapiencia.
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