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Era la Palomita la más hermosa
más risueña y feliz, risa gozosa.
Era la Palomita mi nena clara
que hacía ritmo de cielo con la cuchara.
Era mi niña grácil pluma ligera,
su risa yo escuchaba por donde quiera.
Soplole el diablo frío hasta su oreja,
decía con su boquita – me tima yeja.
La hipodérmica entraba a su tierna piel,
mi mano la empujaba, remedio cruel.
Llora la Palomita, -¡mala!-, me dice.
Por quitarle un dolor, hoy me maldice.
Ya no quiere mi abrazo, ya no mi beso
no quiere ser mi gozo ni mi embeleso.
No volveré a inyectarte mi chiquitica
que lo haga la enfermera de la botica.
Cuando acabe la fiebre ya está olvidada,
esa, la que pinchaba, bruja malvada.
Era la Palomita la más hermosa
más risueña y feliz, risa gozosa.
Era la Palomita mi nena clara
que hacía ritmo de cielo con la cuchara.
Era mi niña grácil pluma ligera,
su risa yo escuchaba por donde quiera.
Soplole el diablo frío hasta su oreja,
decía con su boquita – me tima yeja.
La hipodérmica entraba a su tierna piel,
mi mano la empujaba, remedio cruel.
Llora la Palomita, -¡mala!-, me dice.
Por quitarle un dolor, hoy me maldice.
Ya no quiere mi abrazo, ya no mi beso
no quiere ser mi gozo ni mi embeleso.
No volveré a inyectarte mi chiquitica
que lo haga la enfermera de la botica.
Cuando acabe la fiebre ya está olvidada,
esa, la que pinchaba, bruja malvada.
Excelente y sentido poema nos compartes. Me ha hecho reír la imagen de la malvada bruja pinchando a su hijita con crueldad...Buen desarrollo en pareados dodecasílabos, muy musicales.
Excelente y sentido poema nos compartes. Me ha hecho reír la imagen de la malvada bruja pinchando a su hijita con crueldad...Buen desarrollo en pareados dodecasílabos, muy musicales.