A mi hija Carolina
Hija mía partiste sin aviso
dejando a tu familia anonadada.
y tus padres llenaron su mirada
de lágrimas corriendo sin permiso.
Dejaste de cumplir tu compromiso
con la vida mas no sufriste nada,
dormida te quedaste y la almohada
recogió tu suspiro de improviso.
Solo cincuenta y ocho, repentina
apareció la parca y en tu sueño
aceptaste su brazo como dueño.
Esperamos tus padres, Carolina,
que te encuentres en puertas de ese cielo
donde puedas, alegre, hallar consuelo.
Requiescat in pacem.
Hija mía partiste sin aviso
dejando a tu familia anonadada.
y tus padres llenaron su mirada
de lágrimas corriendo sin permiso.
Dejaste de cumplir tu compromiso
con la vida mas no sufriste nada,
dormida te quedaste y la almohada
recogió tu suspiro de improviso.
Solo cincuenta y ocho, repentina
apareció la parca y en tu sueño
aceptaste su brazo como dueño.
Esperamos tus padres, Carolina,
que te encuentres en puertas de ese cielo
donde puedas, alegre, hallar consuelo.
Requiescat in pacem.